¿Hamburgo o New York?

Tres días después de regresar de la yoni me parece que ahora lo puedo decir con certeza: New York es la ciudad en donde quiero vivir. (Bueno, a decir verdad toca esperar un poco más para tomar tal decisión.) Estas palabras son origen de la típica depresión que uno sufre después de haber pasado unas divinas vacaciones. Ahora estoy de regreso en la rutina. De regreso al trabajo cansino que no me llena, a mi depa con mi roommate alemana que no me agrada (lamentablemente muy pocos alemanes me agradan), a la ciudad que en comparación a la capital del mundo resulta tan pequeňa, casi un pueblo.

Qué shock fue para mí subirme en el avión de Lufthansa en Newark y encontrarme con las azafatas alemanas con caras de brujas. Las típicas rubias con aire malévolo. El aeromozo tampoco se quedaba atrás. Todos me resultaban un tanto groseros. No era sólo mi idea, sí lo eran. ¿Pero qué más iba a esperar, por favor? Las diferencias en cuanto al trato al cliente entre Estados Unidos y Alemania son abismales y hasta duelen un poco. Estando una vez en el avión me preguntaba: ¿hago bien en vivir en Alemania?
Cabe recalcar que el problema al que me refiero (la mala atención al cliente) no se aprecia tan solo en Alemania. Pasa igual en Ecuador, tanto que a veces me dan ganas de caerles a palo. En Ecuador aparte de la antipatía se suma la estupidez. Pero al compararlos con Estados Unidos es lógico que todos los demás salgan perdiendo en este aspecto. En la yoni en todos lados es igual. No importa si es un restaurante o en una tienda de ropa. El personal es muy atento (a veces demasiado). Están a tu disposición todo el tiempo y siempre con una sonrisa. Apenas entras: ¡Muy buenos días! ¿Qué se le ofrece? ¿En qué le puedo ayudar? A algunos eso les cae mal porque lo toman como muy superficial e hipócrita. A mí en cambio me cae de maravilla e incluso creo que esté bien que sea superficial. ¿Es que acaso se espera algo más de ellos? Yo sólo deseo que hagan bien su trabajo y eso es lo que hacen.
Acá es terrible. El sábado salí de compras. Las mujeres en la cajas son unas brujas que por lo malhumoradas me atrevería a decir que son todas unas solteronas. Si uno quisiera juzgarlas por su comportamiento se podría decir que llevan una vida miserable y se desquitan con uno. Es tanto así que parecería que nos están haciendo un favor al atendernos. ¡Gracias por dignarse a cobrarme en su tienda!
Otro aspecto que cabe mencionar es que el servicio al cliente en Estados Unidos es así debido a que muchos de estos serviciales y atentos empleados viven casi exclusivamente de las propinas. Sobre todo el personal que trabaja en bares y restaurantes. Eso es algo que en primera instancia resultó chocante para mí, ya que estoy acostumbrada en Alemania a no soltar ni un centavo de propina, nunca, a nadie (sí, ya sé, exagero). Pero lo hago también porque no se espera de uno que sea generoso. Conversando de esta tema con mis hermanas me enteré de que en Estados Unidos sucede precisamente lo contrario debido a los bajísimos sueldos de los camareros. En algunos casos $2 la hora. Entonces ellos viven basicamente de las propinas. Supongo que a los taxistas les pagan igual de mal, porque a ellos también se les da bastante propina, cosa contra la que sí me rebelé y en una ocasión un taxista negro casi hasta me pega por no querer aflojar sueltitos.

Esta noche me desperté en mitad de la noche como ya se me ha hecho costumbre y me puse a divagar sobre cuestiones existenciales. ¿Me siento a gusto en Hamburgo? Sí me gusta mucho la ciudad, pero resulta que NYC es muy parecida a ella pero más grande y por ende un poco caótica, y eso es precisamente lo que me hace verla tan atractiva. Es bastante multicultural y me atrevería a decir que la gente allá es más abierta a los extranjeros que aquí, o talvez sencillamente les de igual (Tania me decía, esta es la ciudad del quemeimportismo). Puede que los neoyorquinos estén más que acostumbrados a tener en la ciudad a tantos inmigrantes de todas partes del mundo.
¿Qué ventajas tengo en Hamburgo o mejor dicho en Alemania en general? En cuanto a lo laboral, no puedo hablar de ventajas. Después de siete aňos tengo que llegar a la triste conclusión de que el mercado laboral es poco flexible y además en él impera de alguna manera el sexismo. Claro, no a los niveles de Latinoamérica pero en comparación con USA, Alemania sale perdiendo. Recuerdo una noticia que leí una vez en un diario alemán. Se trataba del anuncio de un ascenso en una importante multinacional. La afortunada era una mujer de unos 40 aňos. La habían ascendido al Consejo Directivo de su empresa. Cuando se dio a conocer la noticia, la mujer estaba por su quinto mes de embarazo. También me alegró sobremanera que José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno de España, haya nombrado a 12 mujeres en su gabinete ministerial cuando fue reeligido en abril del 2008, entre ellas a Carmen Chacón como ministra de defensa, la misma que estaba en su séptimo mes de embarazo cuando asumió el cargo. Fue la primera mujer en asumir tal posición en España.
Esos dos hechos me llamaron mucho la atención porque esa clase de cosas no suceden en Alemania. Aquí para una mujer que quiere hacer carrera, embarazarse es como un delito. Las castigan por eso. Ellos justifican este hecho dado que la mujer va a tener que ausentarse del trabajo por un tiempo. Sucede que una vez que quieren regresar a su posición anterior, lo hacen pero con menos responsabilidades y a veces hasta con menor sueldo. En cambio los hombres que tienen hijos reciben más sueldo y pueden ascender más facilmente.
A esa atrocidad (no le hallo otro calificativo) sumémosle el hecho de que a las mujeres con igual calificación y en posiciones equivalentes les pagan en Alemania en promedio 22% menos que a sus colegas masculinos, tal como lo manifesté en una entrada del 2008. Me interesaría saber cómo luce la diferencia en USA. Puede que eso varíe de acuerdo a la profesión, tanto aquí como allá. Por ejemplo en el mundo de la moda supongo que hay mujeres muy bien pagadas. En cambio se puede decir que el área financiera es más bien de dominio masculino.

Analizando los pros y los contras, una de las ventajas enormes que hay en Alemania es que te dan mínimo 28 días laborables de vacaciones al aňo, cuando en USA me parece que son en promedio 14. Gracias a eso tengo la oportunidad de viajar tanto, cosa que aprecio ahora más que nunca.
Los derechos de los trabajadores son mucho más respetados aquí que en USA. Esas cosas como despido intempestivo no se dan aquí. Y  si te despiden, después recibes tu seguro de desempleo, cosa que no siempre funciona en la yoni.
Acá si uno está asegurado ir al médico no cuesta más que 10€ por trimestre, o sea nada. Este seguro uno lo paga de acuerdo al salario que reciba. Es un sistema socialista. Puede resultar incluso muy benévolo con los desempleados porque algunos de ellos se malacostumbran a vivir a costas del Estado (ese tema incluso merece otra entrada).

Cosas a favor y en contra. Lo que más me atrae de New York es que es como el centro del mundo. Es una ciudad muy parecida a las metrópolis europeas, con gente de todas partes del mundo, pero dentro de los Estados Unidos. No me había topado con tantos ecuatorianos en otra ciudad extranjera como ahí. ¡Todos los días! El camarero, el taxista, el barkeeper, etc. Vi también a hartos hindúes, judíos, negros, latinos, brasileros, chinos, etc., etc. Por las calles escuchaba hablar aparte del inglés, alemán, portugués, francés, chino, jamaiquino. Es una ciudad muy vibrante, llena de energía. Siempre pasa algo.
En New York también queda la central de las Naciones Unidas. Y qué otras organizaciones más estarán ahí asentadas de las que no tengo ni idea.

Ahora entiendo las palabras de John Lennon cuando se fue a vivir a NYC: “Esta ciudad es como Roma en la época del Imperio Romano. En esta era, todos quieren venir a vivir a New York.” Y eso lo dijo él en los setentas cuando la ciudad estaba plagada de delincuencia, problemas por drogas e incluso en bancarrota. Era áspera, sucia, peligrosa. Eran precisamente su agresividad y falta de amabilidad lo que más le atraía. “Me encantan los neoyorquinos porque no tienen tiempo para amabilidades. En eso se parecen a mí. Ellos poseen una agresividad natural. No les interesa desperdiciar su tiempo”.

¿Será mi nostalgia la que me hace anhelar esa ciudad? ¿O será de verdad que ya es tiempo de dejarte, Alemania?

Comentarios

No creo que sea new york tu ciudad eh... En todo caso ee.uu es tan grande que no se puede descartar q ese sea tu pais. Aun no conoces Seattle, ni San Francisco, alguien me dijo q seguro me enamoraria de esas ciudades.
Micaela Delgado ha dicho que…
El problema es que me encantan las ciudades grandes. Ya llevo viviendo 5 anyos en Hamburgo, por eso ahora Guayaquil me parece casi un pueblo (aunque tiene casi la misma cantidad de habitantes que H). No creo que pueda volver a vivir allí más. Si me voy a Ecuador supongo que sería Quito.

New York es sencillamente maravillosa. Y tiene aprox. 13 millones de habitantes! Ahora entiendo lo que me dijo una argentina en Hamburgo cuándo le pregunté que cómo se sentía en esta ciudad. "Es muy pequenya", dijo. Yo pensé "Petulante! Típica argentina arrogante". Pero ahora entiendo perfectamente lo que dice. BBAA también tiene 13 millones de gentes.

Saludos

Micaela
edgar ha dicho que…
creo que es tu emocion por algo nuevo lo que te mueve a pensar en irte a ny, hay que pensar con tranquilidad, pero tienes a alguien que te ayudaria al inicio o seria una aventura..?
Micaela Delgado ha dicho que…
Tienes razón, Edgar. Decir que me voy a vivir a NYC es muy prematuro en este momento. Tengo una vida aquí ya hecha. Pero la gran ventaja es que podría irme a cualquier otra parte del mundo a vivir si se me antoja. Todo es cuestión de que consiga un buen trabajo allá en donde quiera ir. Y como precisamente ahora estoy buscando trabajo, podría empezar a averiguar cómo luce NYC en este aspecto.

Por ejemplo si voy a vivir allá no podría quedarme donde alguien. Tendría que ya llegar a algún depa. Lo difícil va a ser buscar depa desde aquí. Difícil pero no imposible. Querer es poder, no?

Un abrazo!

Micaela

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