Se nos vino el otoño
Hace mil años que no pasaba por aquí. Aprovecho esta mañana soleada, de las pocas que nos brinda Hamburgo, para retomar esta bitácora.
Se nos vino el otoño. Hace semanas ya que nos dejó el verano. Este fue un verano turbulento con cosas buenas y malas, como la vida misma. Pudimos gozar de 3 semanas de calor intenso y después de eso de un verano típico del norte de Alemania: cambiante, indeciso, unbeständig. Una mezcla de sol y lluvia.
Se nos vino el otoño. Hace semanas ya que nos dejó el verano. Este fue un verano turbulento con cosas buenas y malas, como la vida misma. Pudimos gozar de 3 semanas de calor intenso y después de eso de un verano típico del norte de Alemania: cambiante, indeciso, unbeständig. Una mezcla de sol y lluvia.
No hay nada mejor para combatir el frío otoñal que la música. Como ya no se puede gozar de conciertos al aire libre como en el verano, toca buscar refugio en lugares cerrados. Anoche estuve en la peña “Violeta Parra”. Como era de esperarse la mayoría de canciones que interpretaron eran de grupos chilenos. Dos canciones en particular me conmovieron mucho. La primera fue “Alturas”.
Hacía tanto tiempo que no la escuchaba. ¡Qué hermosa canción! Automaticamente me transportó a esos viajes a Riobamba que hacíamos durante las vacaciones cuando estábamos en la escuela. Mi papi al volante del Malibú o del Volkswagen Variant aka “la lancha”, mi mami de copiloto y todas nosotras atrás haciendo esfuerzos para no vomitar. Una de las más vomitonas era yo. Mi mami nos aconsejaba “Cierre los ojos, mamita” o “Cúbrase la barriguita”. ¡Cómo extraño esos viajes en familia!
La segunda fue “El Aparecido”. Mi papi me dijo alguna vez que esa canción fue compuesta en honor al Che pero no sabía que fuese original de Víctor Jara. En lo personal me gusta más la versión de Inti Illimani. Al oirla se me puso la piel de la gallina.
Ahora las canciones de Inti Illimani no se me salen de la cabeza. Qué linda música! Gracias papito por ese legado.
La pasamos muy bien en la peña. Cantamos, bailamos, gozamos. Bien decía un colega alemán: donde hay latinos, hay buena fiesta. Me lo dijo una vez mientras estábamos en una reunión after work de la empresa (reunión, porque a eso no se le puede llamar fiesta). Había música y alcohol. El chico, que ya ha estado en Argentina y Chile, me dice "Mira, Micaela. Mira a la gente. Todos conversando y tomando. Típicos alemanes. Si esta fiesta fuera en tu país, seguramente todo sería diferente". :-)

Comentarios
Para que veas, para que veas. Nunca había ido a ninguna peña chilena en Guayaquil (las hay acaso?). Los músicos, mis respetos. Muy buenos. Al final todos coreamos "el pueblo unido jamás será vencido!" pero nos dejaron con las ganas. No la tocaron.
Besitos
Micaela
quizas es la memoria de mi papa reproduciendo esa musica en la casetera del auto cuando era niño... cada que volviamos a la casa en la tarde o cuando saliamos de viaje a la playa, entiendo perfectamente lo que cuentas sobre tus viajes de infancia a riobamaba.
Un abrazo!
Micaela
Yo ahora escucho bastante "Te recuerdo Amanda".
Beijos mi jaibinha piquininha que da un travailo...