Yes, you can, Africa!
Debo confesar que en realidad yo quería en un comienzo que las elecciones primarias las ganara Hillary y no Obama. La idea de una mujer al frente de la mayor potencia mundial me entusiasmaba muchísimo. Cuando estuvo claro que el candidato demócrata para las elecciones presidenciales estadounidenses en noviembre pasado sería Obama, sentí una profunda decepción. Ahora pienso diferente. Desde que asumió el poder, Obama no ha dejado de sorprenderme.
En el programa „Inside Africa“ de la cadena CNN International tuve la oportunidad de ver partes del discurso que dio Obama en Accra, Ghana, el 11 de julio durante su visita a África. Me llamó mucho la atención el tono crítico de sus palabras. Enhorabuena. Al fin alguien les dice las verdades a los africanos sin tapujos. Puede ser que ya lo hayan intentado líderes occidentales en ocasiones anteriores, pero que este tipo de críticas provenga de la boca de Obama tiene un significado diferente dada la inmensa popularidad de la que él goza mundialmente y además por el hecho de que Obama es de origen africano. Su padre era de Kenia. El discurso completo lo pueden leer aquí.
Antes que todo dijo que hay que reconocer que el futuro de los africanos está en sus propias manos. A pesar de todo el progreso que se haya alcanzado, aún queda muchísimo camino por recorrer. Para muestra un botón: Kenia tenía una economía per cápita mayor a la de Surcorea cuando Obama nació. Qué pasó entonces? Conflictos, guerras civiles y enfermedades han devastado partes de este continente.
Es muy fácil echarle la culpa a otros de los problemas propios, dijo. Si bien es cierto que Occidente se ha acercado a África más como patrón que como socio (a patron, rather than a partner) no se le puede hacer responsable, por ejemplo, por la destrucción de la economía en Zimbawe durante los últimos diez años, o por las guerras en las cuales se envian niños soldados al frente de combate.
Pero esa no es toda la historia. Ghana, en cambio, muestra una cara de África que el mundo frecuentemente ignora, ya que sólo ve en ella tragedia o la necesidad de caridad. La gente en Ghana ha trabajado para construir cimientos para la democracia. Y con una mejorada gobernabilidad y una sociedad civil pujante, este país ha mostrado niveles de crecimiento impresionantes. Por eso dijo estar seguro de que la situación actual en África es muy prometedora. Para cumplir esas promesas hay que primero reconocer que el desarrollo está estrictamente ligado a buenos gobiernos. Ese el ingrediente que ha hecho falta en muchas partes de este continente, por mucho tiempo.
El compromiso de América y de Occidente debe ser medido más allá de los dólares que se donen. El éxito dependerá más bien de en qué medida se contribuya a aumentar la capacidad de un cambio transformacional. Dijo que los puntos de mayor importancia para el futuro de África y de todos los países en desarrollo son: democracia, oportunidad, salud y la resolución pacífica de conflictos.
Sobre todo se debe apoyar a los gobiernos democráticos fuertes y sostenibles. La historia ha demostrado que los gobiernos que respetan los deseos de sus pueblos son más prósperos, más estables y más exitosos que gobiernos que no lo hacen. Ningún país va a generar riqueza mientras sus líderes exploten la economía para enriquecerse, o mientras la policía pueda ser comprada por narcotraficantes (cuando dijo esto no fueron precisamente aplausos lo que recibió; a muchos de los asistentes no les agradó nadita escuchar semejante crítica). Ninguna empresa quiere invertir en un lugar donde el gobierno se autoasigna 20% de los contratos o donde los jefes de Autoridad Portuaria son corruptos. Ninguna persona quiere vivir en una sociedad donde el estado de derecho da cabida a un estado de cohecho y brutalidad. Eso no es democracia. Eso es tiranía y este es el momento de terminar con ello (wow!).
También hizo un llamado a la juventud en África para plantar las bases del futuro de este continente. Concluyó su discurso diciendo:
Qué bueno el discurso! Me ha encantado. Me pregunto quién habrá sido su autor. Sea lo que sea, mis respetos. Me quito el sombrero.
En el programa „Inside Africa“ de la cadena CNN International tuve la oportunidad de ver partes del discurso que dio Obama en Accra, Ghana, el 11 de julio durante su visita a África. Me llamó mucho la atención el tono crítico de sus palabras. Enhorabuena. Al fin alguien les dice las verdades a los africanos sin tapujos. Puede ser que ya lo hayan intentado líderes occidentales en ocasiones anteriores, pero que este tipo de críticas provenga de la boca de Obama tiene un significado diferente dada la inmensa popularidad de la que él goza mundialmente y además por el hecho de que Obama es de origen africano. Su padre era de Kenia. El discurso completo lo pueden leer aquí.
Antes que todo dijo que hay que reconocer que el futuro de los africanos está en sus propias manos. A pesar de todo el progreso que se haya alcanzado, aún queda muchísimo camino por recorrer. Para muestra un botón: Kenia tenía una economía per cápita mayor a la de Surcorea cuando Obama nació. Qué pasó entonces? Conflictos, guerras civiles y enfermedades han devastado partes de este continente.
Es muy fácil echarle la culpa a otros de los problemas propios, dijo. Si bien es cierto que Occidente se ha acercado a África más como patrón que como socio (a patron, rather than a partner) no se le puede hacer responsable, por ejemplo, por la destrucción de la economía en Zimbawe durante los últimos diez años, o por las guerras en las cuales se envian niños soldados al frente de combate.
Pero esa no es toda la historia. Ghana, en cambio, muestra una cara de África que el mundo frecuentemente ignora, ya que sólo ve en ella tragedia o la necesidad de caridad. La gente en Ghana ha trabajado para construir cimientos para la democracia. Y con una mejorada gobernabilidad y una sociedad civil pujante, este país ha mostrado niveles de crecimiento impresionantes. Por eso dijo estar seguro de que la situación actual en África es muy prometedora. Para cumplir esas promesas hay que primero reconocer que el desarrollo está estrictamente ligado a buenos gobiernos. Ese el ingrediente que ha hecho falta en muchas partes de este continente, por mucho tiempo. El compromiso de América y de Occidente debe ser medido más allá de los dólares que se donen. El éxito dependerá más bien de en qué medida se contribuya a aumentar la capacidad de un cambio transformacional. Dijo que los puntos de mayor importancia para el futuro de África y de todos los países en desarrollo son: democracia, oportunidad, salud y la resolución pacífica de conflictos.
Sobre todo se debe apoyar a los gobiernos democráticos fuertes y sostenibles. La historia ha demostrado que los gobiernos que respetan los deseos de sus pueblos son más prósperos, más estables y más exitosos que gobiernos que no lo hacen. Ningún país va a generar riqueza mientras sus líderes exploten la economía para enriquecerse, o mientras la policía pueda ser comprada por narcotraficantes (cuando dijo esto no fueron precisamente aplausos lo que recibió; a muchos de los asistentes no les agradó nadita escuchar semejante crítica). Ninguna empresa quiere invertir en un lugar donde el gobierno se autoasigna 20% de los contratos o donde los jefes de Autoridad Portuaria son corruptos. Ninguna persona quiere vivir en una sociedad donde el estado de derecho da cabida a un estado de cohecho y brutalidad. Eso no es democracia. Eso es tiranía y este es el momento de terminar con ello (wow!).
También hizo un llamado a la juventud en África para plantar las bases del futuro de este continente. Concluyó su discurso diciendo:
Libertad es vuestra herencia. Es vuestra responsabilidad construir los cimientos de esa libertad. Y si lo lográis en el futuro miraremos hacia atrás y diremos, fue en Accra donde realizamos la promesa, fue ahí donde se forjó prosperidad; el dolor ha sido superado; una nueva era de progreso ha comenzado. Ese será el momento en el que presenciemos el triunfo de la justicia una vez más.
Qué bueno el discurso! Me ha encantado. Me pregunto quién habrá sido su autor. Sea lo que sea, mis respetos. Me quito el sombrero.

Comentarios
Buen comienzo..ojala y no se caiga con alguna burrada
Ojala y esa jalada de orejas de Obama cause el impacto necesario.