Conque así ha sido la cosa

Estaba yo la semana pasada un tanto intrigada porque no entendía a los hombres. Pues resulta ser que el asunto es mucho más sencillo de lo que parece. Ahora tengo mucho más clara la película. Yo decía que no sabía porque Steffen y Arndt al final no me volvieron a llamar. Estaba echándole la culpa a mi gran boca de todo esto. No, señores. No es ella el problema. Ellos son el problema. O talvez yo por esperar algo de ellos. Mi prima tenía razón. Es lógico que a estas alturas de la vida una haya tenido mínimo una relación larga. Entonces, por qué ocultarlo? Talvez sea un error hablar de ello de buenas a primeras (por eso culpaba a mi bocota), pero sería un craso error querer negarlo. Esa no fue la razón.
El día viernes salí como de costumbre. Estaba poniendo la música una DJane (así les llaman a las DJ femeninas). Muuuy buena la selección. Escuché canciones que hacía tiempo no escuchaba como Rear View Mirror de Pearl Jam. Y esta vez fue muy especial porque me encontré con otra chica como yo, yeah! Estaba sola en el bar. Nos hemos reido mucho al comentar lo variopinto de los asistentes. Su entretenimiento consistía en provocar a los hombres, llamarles y echarles carreta. Hay que ver que son bastante fáciles los caballeros.
Esa noche justo antes de salir conversaba con una amiga y ella me decía “qué pasaría si te encontraras con los dos en el bar?” El viernes, en efecto, estuvieron los dos presentes. Primero llegó Steffen. Se hizo el que no me vio. Llegó con una rubia gorda y bastante fea. Me alegré mucho de verle. Primero por lo desagradable de su compañía (Schadensfreude) y segundo porque sentí un gran alivio por el hecho de que no me hubiera llamado nunca más. “God saved me!”, pensé. El tipo luce bastante mal. En realidad no es nada feo y hasta tiene buena estatura, pero se viste de lo peor. Estaba con unos jeans celestes, una chaqueta de cuero desgastada con hombreras blancas y, para cerrar con broche de oro, una gorrita de militar. Así es. Se veía tan mal como se lo imaginan. Yo pensaba para mis adentros “qué mal se ve! Gracias a Dios nunca me llamó!”. Fue ahí que entró mi querida Bianca en acción. Comenzamos a hablar y ella me dijo que lo que más le gustaba del BP1 era venir a reirse de la gente.
- Como por ejemplo de este- dijo, señalando a Steffen. - Mira qué terrible se viste!
- Sí, tienes razón- le contesté un poco avergonzada, al pensar para mis adentros cómo fue que en algún momento me fijé yo en algo así.
Ella estaba en ese momento burlándose de los hamburgueses. Entonces dijo:
- Pero este seguro no es de Hamburgo.
No pude ni siquiera alcanzar a decirle que yo a ese sí lo conocía y sé que no es de aquí, cuando ella lo llama para preguntarle de dónde es. Ups! Entonces se nos acercó. Fue ahí que él me miró y con un brillo en los ojos y una sonrisa de oreja a oreja me pregunta:
- Has estado aquí todo el rato?
Ajá! No me había visto el chico. Ni él mismo se lo cree. Como si fuera yo invisible. Con lo guapa que estaba yo esa noche.
- Ich komme aus Baden – le dice, respondiéndole a Bianca - hattest Du das schon vergessen? – dijo, dirigiéndose hacia mí. Claro que yo no lo había olvidado - Y cómo estás? Ya renunciaste? – preguntó.
Hay que ser muy tonto, digo yo. A quién se le puede ocurrir renunciar a un trabajo sólo porque temporalmente uno se sienta mal en él. Esa clase de cosas sólo las podría hacer él. Porque a él no le importa quedarse en la calle. Porque es aquí donde nació. Incluso ni a mucha gente de aquí se le ocurriría hacer eso. Nadie con sus cinco sentidos bien puestos renuncia a un trabajo sin tener otro seguro de antemano. Bueno, un momento. Es un error de mi parte querer hablar en nombre de los alemanes. Después de 6 años me he dado cuenta de que hay muchísima gente aquí que le encanta vivir a costas del Estado. No es raro para mí durante las vacaciones vivir la siguiente escena. Me voy a tomar café con una amiga a la Schulterblatt. La última vez que fui era lunes, 14:00. Los cafés estaban abarrotados de gente! Yo me pregunto como hacía mi abuelito “y toda esta gente de qué vive?”. Vaya uno a saber. Será que todos tomaron vacaciones ese día como yo, jaja! Yo había comentado en algún momento que muchos de los que vienen a este sector son artistas. Naranjas de arte. Son vagos. Bueno, todo depende de como uno lo quiera ver. Vamos a decir mejor que son gentes con oficios creativos: marketing, publicidad, diseño de páginas web y otros como pintores de exteriores, hasta a un jardinero me topé ahora último. Por suerte el barrio de la Schanze es tal como digo variopinto y llega de todo, así que nunca se vuelve aburrido. También llega gente con otras profesiones más serias, dígamoslo así.
Avanzada la noche llega Arndt. Apenas me ve, se disculpa.
- Oye, yo quería hablar contigo. Verás. Lo que pasa es que me volví a ver con Judith. Estoy saliendo ahora con ella - dijo un tanto avergonzado.
A él lo conocí el viernes pasado. Cómo me insistió para que le diese mi número! Que estaba muy contento de conocerme dijo repetidas veces. Hasta se ponía a gritar de felicidad. No exagero. Yo cedí después de algunos intentos. Para qué. Tiene unos ojos azules preciosos. Dos días después fue a mi casa y comimos juntos. Él cocinó, mirá vos. Muy dulce y tierno el caballero. Cuántas veces no me preguntó “cuándo nos volvemos a ver, ah, ah?”. Luego de comer la pasamos juntos toda la tarde en el parque tomando sol, cual tortolitos. Después de unas horas tuve que despacharlo porque tenía otro compromiso por la noche. Los días siguientes brilló por su ausencia, hasta ese viernes donde lo volví a ver en el bar. A esta Judith él la había conocido el jueves pasado, un día antes de conocerme. Supongo que le echó la misma carreta que a mí. En fin. Yo estaba de lo más entretenida con otros vagos, perdón!, con otros creativos (a esos ni les pregunté a qué se dedicaban). Eran bastante cómicos y me hicieron reir harto. “Ich finde dich so süß!” me repetía uno de ellos con insistencia. Simón, simón. Luego vi que Arndt se le pegó a una rubia super alta y con facciones andróginas, bastante fea la mujer. Después de un rato estaban besándose y terminaron yéndose juntos. Ahí fue cuando entendí a Arndt. Talvez lo de Judith sea cuento. Talvez no. A final de cuentas el chico lo que quiere es vacilar con una diferente cada noche. Bueno, a Steffen no le entiendo del todo. Supongo que le he decepcionado al decirle que no he renunciado. Esperaba que me volviera una sin oficio ni beneficio como él, que al final sólo se dedica a guitar la tocarra y jugar futebol, mientras diseña páginas web. No volvimos a hablar el resto de la noche y cuando nuestras miradas coincidían, él me viraba la cara. God saved me!, como ya dije. En fin. Jeden Tag neue Erkenntnisse.

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Ya q este capítulo d los 2 jóvenes ininteligibles se ha acabado, quiero un nuevo capítulo con nuevos personajes (léase maridos) para la siguiente semana. He dicho!
Micaela Delgado ha dicho que…
Querida Sandra de las Mercedes: Seguramente podrás leer próximamente un capítulo con nuevos personajes, pero no creo que con nuevos maridos. Talvez pueda concluirse de mis historias que yo ando en la búsqueda de nuevos levantes. Fíjate que no. De verdad! Por ejemplo lo de Arndt no lo había calculado. Generalmente me sale algo cuando menos me lo espero...
Si estoy en la búsqueda de algo es de diversión y de conocer gente. Y hasta ahora sí estoy cumpliendo con ese propósito.

Un abrazo!
Micaela

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