¡Qué verguenza!
Sapeando en facebook fui a dar con una foto de los juegos internos 2010 del colegio Logos en Guayaquil. En la foto se muestra a un grupo de chicas del colegio haciendo una coreografía y luciendo unos vistosos abrigos grises. El pie de foto titula: COREOGRAFÍA. Las alumnas del quinto curso, luciendo similares uniformes a los que usaban los nazis, realizaron una extensa presentación bailando diferentes ritmos.
Observando detenidamente la fotografía las niñas portan además bandas blancas en los brazos. Por suerte no escogieron poner la esvástica en ellas, pero eso no importa en realidad. Así como estuvieron fue suficiente.
¿De quién habrá sido la idea originalmente? ¿De una de las innovadoras y creativas profesoras?
Entre los comentarios emitidos en la foto, en su gran mayoría de indignación, una chica comenta lo siguiente:
“Creo que se ha descontextualizado un poco todo, se han puesto etiquetas a alumnas que por pertenecer a una determinada clase social no significa que sean vacías o tontas (muchas veces sucede, pero no se debe generalizar). Las olimpiadas tenían como tema Sudáfrica y a cada curso se le asignó un país, no para representar la cultura de cada país, sino para que los alumnos de cada curso investiguen sobre la violencia que ha habido en cada uno de los países y propongan una visión de esperanza con respecto a ese hecho violento, de forma que los carros alegóricos y el desfile en sí encerraba una muestra de la violencia y una reivindicación a esta (EEUU, el terrorismo y la guerra; Ghana, la esclavitud, etc.). No es que las niñas del Logos son unas fresas a las que les pareció bonito ese uniforme, ellas estaban muy conscientes de lo que hacían porque lo tuvieron que investigar y trabajar. Luego del desfile es tradición que los alumnos de 5to y 6to hagan un baile y decidieron utilizar la ropa que tenían puesta porque les servía. Si lo de la violencia tiene o no que ver con las olimpiadas es otro tema, pero se han emitido muchos juicios denigrando a niñas que muchas veces pecan de fofas pero esta vez no. Otra cosa para ser ecuatoriano no hay que vestirse con un anaco, así como para ser escocés no hay que ponerse una falda.”
Ah, muy bien. Entonces no es como parece, pretende hacernos creer. Si hubiera sido así como ella dice entonces las chicas debieron dejar de participar en el baile posterior y, si de todos modos tenían que hacerlo, debieron haberse tomado tiempo para cambiarse de ropa. La posición que tienen en la foto muestra un poco cómo fue la coreografía. Solo les faltó hacer el saludo con la mano extendida. Talvez y hasta lo hicieron.
Si en realidad las chicas hubieran querido mostrar que investigaron sobre la “violencia que ha habido en cada uno de los países” y proponer “una visión de esperanza con respecto a ese hecho violento” no era en absoluto necesario que lo hicieran con un baile de ese tipo al final. Es una vergüenza terrible que esas cosas pasen en un colegio privado ecuatoriano y que una persona en diario Expreso haya decidido poner esa foto con ese título sin ningún otro comentario extra. ¿Qué pasó? ¿Les gustó la novedosa coreografía de las chicas? ¿Les gustó que las chicas lucieran tan lindas en sus abrigos grises con sus bandas blancas en los brazos? No hay nada qué hacer, la ignorancia es atrevida.
Todo esto me recuerda una noche que salimos de farra en Guayaquil con un grupo de chicos del Alemán. Entre uno y otro trago los chicos decían “después de todo el nazismo ha producido descubrimientos fantásticos como la aspirina”. Los tres que estaban allí eran alumnos del colegio alemán. Puede ser que el asistir a ese colegio haya hecho que se sintieran identificados con el nacionalsocialismo. Queridos míos, si esos comentarios se llegaran a emitir en este país ustedes peligrarían de ser detenidos por atentar a la seguridad y el orden.
Los alemanes en su mayoría no quieren ni de lejos ser relacionados con los hechos siniestros ocurridos a raíz de la primera guerra mundial y que dieron lugar entre otras cosas al holocausto judío. Bueno, hay grupos minoritarios de alemanes que quieren negar esos hechos o en ocasiones hasta justificarlos (en Alemania los dos partidos políticos de extrema derecha con mayor cantidad de votantes en la actualidad son el NPD y el DVU pero al no alcanzar la barrera mínima del 5% no están en el Bundestag), pero normalmente en público el tema del antisemitismo es tabú (lo que es el peso de la historia; ¡claro!, después de semejante atrocidad). Eso me recuerda a un compañero de la Poli con el que muchas veces discutí. “Pero Micaela, si no hubo 6 millones de muertos en el holocausto judío. ¡Eso es mentira!”, siempre me decía. Su padre es argentino y por sus comentarios supongo que gracias a él mi pobre amigo terminó volviéndose nazi.
Para terminar, a propo Logos, recuerdo a una amiga mía que daba clases ahí. Un día en Madrid hablando de ya no sé qué cosas, me preguntó muy seria “Oye Micaela, ¿pero no crees tú que estuvo bien lo que hizo Hitler? Dime, dime. A ver”. No podía creerlo. ¿Qué nos pasa, por Dios?
Los alemanes en su mayoría no quieren ni de lejos ser relacionados con los hechos siniestros ocurridos a raíz de la primera guerra mundial y que dieron lugar entre otras cosas al holocausto judío. Bueno, hay grupos minoritarios de alemanes que quieren negar esos hechos o en ocasiones hasta justificarlos (en Alemania los dos partidos políticos de extrema derecha con mayor cantidad de votantes en la actualidad son el NPD y el DVU pero al no alcanzar la barrera mínima del 5% no están en el Bundestag), pero normalmente en público el tema del antisemitismo es tabú (lo que es el peso de la historia; ¡claro!, después de semejante atrocidad). Eso me recuerda a un compañero de la Poli con el que muchas veces discutí. “Pero Micaela, si no hubo 6 millones de muertos en el holocausto judío. ¡Eso es mentira!”, siempre me decía. Su padre es argentino y por sus comentarios supongo que gracias a él mi pobre amigo terminó volviéndose nazi.
Para terminar, a propo Logos, recuerdo a una amiga mía que daba clases ahí. Un día en Madrid hablando de ya no sé qué cosas, me preguntó muy seria “Oye Micaela, ¿pero no crees tú que estuvo bien lo que hizo Hitler? Dime, dime. A ver”. No podía creerlo. ¿Qué nos pasa, por Dios?



Comentarios
no la he podido ver, para comentar con mas base, pero la profesora trata de justificarse de forma tan absurda que cree que "no es para tanto"
estos temas son largos y tendidos
Gracias por los comentarios.
Un abrazo!
Micaela