A 100 días del ansiado pitazo inicial...

Ayer nos fuimos con mi compañera de piso a ver el partido Alemania-Argentina en un bar. Tengo la gran suerte de que a ella le gusta el fútbol tanto como a mí. A mi anterior compañera no le llamaba para nada la atención este deporte. En cambio a la nueva sí. Me sorprendí cuando la escuché en su cuarto gritando un gol alemán en el partido clasificatorio Alemania-Rusia. Pensé “¡al fin me tocó la que es!”. 

Debo confesar que la selección argentina me sorprendió positivamente. Después de lo feo que jugaron en la eliminatoria no daba un centavo por ellos. Incluso pensé que echarían a Maradona de su cargo de D.T. a raíz de sus absurdas declaraciones en la rueda de prensa tras clasificar al mundial. Pero ¿qué le vamos a hacer? Él sigue firme en su puesto y estará en Sudáfrica dirigiendo el once albiceleste. 

Me gustó el partido. En realidad no me gusta ver partidos amistosos porque son por lo general aburrídisimos. Nadie juega a nada. Pero cuando se trata de Argentina contra Alemania el encuentro “amistoso” tiene otro significado. Los alemanes y los argentinos lo saben. Si yo que no soy argentina lo sé (soy una fanática perdida de estos apuestos jovencitos, aunque confieso que a veces hacen méritos para que se los odie). Cómo me dolió cuando perdieron por penales en el mundial hace cuatro años. ¡Qué coraje! Estaban jugando mucho mejor que los alemanes. Eran tecnicamente superiores. Ayala metió el primer gol. Era la primera vez en ese mundial que los alemanes estaban en la obligación de mínimo empatar. En todos sus anteriores partidos fueron ellos los que anotaron el primer gol.
En el segundo tiempo los argentinos se dejan empatar por un cabezazo de Klose. El partido se les iba de las manos. El arquero Abbondanzieri  se lesionó y tuvo que salir. Pekerman decide sacar a Riquelme, cosa que no entendí nunca. Despues de 120 minutos seguían empatados y les tocaba irse a los penales. Lehmann fue el héroe de la jornada porque, gracias a la pollita que le preparó el entrenador de arqueros Andreas Köpke, atajó los tiros de Ayala y Cambiasso. Como los argentinos son malos perdedores empezaron a armar una trifulca. De nada les sirvió. Alemania clasificó a semifinales. 

De todo eso se acordaban ayer los alemanes. Y no sólo del último partido. También recordaron la final del mundial en Roma donde ganaron por un tiro penal que anotó Andreas Brehme. Esa vez no le alcanzaron las manos a Sergio Goycochea para atajar semejante tiro. Ayer en la tribuna mostraron cuán atentos seguían el partido Jürgen Klinsmann y Guido Buchwald, dos de los que jugaron en aquella final. El comentarista decía sorprendido y emocionado: “miren a quién tenemos ahí! A Klinsi y a Buchwald. Maradona debe recordar que este último le ganó todos los espacios en la final en Roma!”. Una muestra más de que yo no era la única que recordaba la historia que tiene este encuentro.

Supongo que daban por hecho que ganarían este partido, ya que era en Munich y además porque venían de una eliminatoria donde clasificaron sin mayor problema a diferencia de Argentina que la sufrió hasta el último minuto. Pero no fue así. Si bien en un comienzo el partido estuvo trabado (nadie nada chance de nada) Argentina se fue mostrando mejor. Me gustó mucho Di María. Este tuvo la mayor oportunidad de poner adelante a Argentina con un super tiro que pegó en el travesaño. Un poquito antes de que terminara la primera etapa el mismo Di María da un pase al vacío que lograría tomar Higuaín, el cual se aprovechó de la mala salida en tres cuartos del campo de un sobremotivado Rene Adler, el nuevo arquero de la selección alemana. ¡Cómo lo fustigaron después a este pobre hombre por semejante error! Pero ya. De los errores de los arqueros vienen los goles, así que va a tener que ponerse pilas el “águila”.
El segundo tiempo comenzó aburrido, con Alemania presionando más pero sin ningún éxito. Fue recién tras el ingreso de Cacau, brasileño nacionalizado alemán, que los alemanes pudieron acercarse peligrosamente al arco. Este tuvo una muy buena opción de empatar el partido minutos antes del final, pero el arquero Romero estuvo muy bien parado y desvió el tiro.

Final del partido. Triunfo de Argentina. No me gustó el gol bobo con el que ganaron, pero en resumidas cuentas me sorprendieron. Ayer fueron un poco superiores a Alemania. Pero eso se debe más al mal rendimiento de los alemanes que a otra cosa. Además fue sólo un partido de preparación. Recordemos que un mes antes del mundial 2006 Alemania perdió en Florencia contra Italia 1-4! Mucha gente aquí daba por hecho lo peor. Los altos dirigentes del fútbol alemán no apostaban ni un centavo por el entusiasta Klinsi. Este les calló la boca alcanzando siquiera el tercer lugar del mundial. Por esas diferencias fue que este dejó su puesto como entrenador días después de finalizado el certamen, cediéndole el cargo a su coentrenador Joachim Löw. 

Toca ver cómo rinden ambas selecciones allá donde las papas queman. Ahí los quiero ver. Pero ahora sé que con todo y Maradona mi favorito en el próximo mundial es Argentina.

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