Freud
Mezcla de emociones. Entre ayer y hoy han entrado en juego mis tres yos. En nuestras conversaciones mi amigo psicólogo Edward solía traer a colación la teoría del super yo, el ello y el yo. Sobre todo recuerdo la descripción del ello. Ese despierta en uno todos los sentimientos negativos que en algunos casos pueden llegar a derivar en perversiones. Estos sentimientos o las acciones que ellos ocasionen no son aceptados por la sociedad civilizada. De ahí que uno de los mecanismos para tener al "ello" controlado es la sublimación, que implica realizar actividades asimiladas por la sociedad reprimiendo el deseo de realizar un acto desequilibrado como matar o violar o abusar de menores, etc.
Ayer estaba con deseos de matar a mi ex (en el sentido figurado, por si aca). Todo empezó por la manyana cuando estuve donde el doctor. Me preguntó si seguía tomando la píldora y le dije que no. Curioso preguntó si quería quedar embarazada y le dije que no; bueno, que sí pero dado que mi novio no compartía mi deseo, decidí terminar con él y en conclusión no necesito la píldora porque ya no hay razón para protegerse. Ahí regresaron a mi mente las veces en las que pensaba en él como un ser descorazonado porque siempre que le tocaba el tema callaba y se ponía nervioso. Cuando yo estaba de a malas lo tomaba como una afrenta, una humillación sin nombre. A veces pensaba que lo hacía porque en el fondo era racista. En fin, llegaba a todas las peores conclusiones que uno pueda sacar en ese momento. Todo eso volvió a mi mente ayer. Y sentí mucho dolor e impotencia. Mucha ira por haberlo recibido, tan tonta yo, este fin de semana que pasó. Y lloré y lloré, mentándole la madre todo lo que pude. Pensé, qué tonta, cómo no me pude dar cuenta que él desde hace ya tiempo no me quería. Por eso se fue a trabajar tan lejos. A fin de cuentas él me motivó a tomar la decisión de separarnos, y la manera tan fría en la que lo aceptó me dolió aún más. Me acosté pidiéndole a Dios que me ayudara a olvidarlo definitivamente.
Hoy me levanté de mejor ánimo. Regreso del trabajo por la tarde y encuentro una carta de él en el buzón. Dice que ha estado viendo el partido GER-ENG y se ha acordado de los partidos que vimos juntos en los pubs irlandeses, de lo lindo que la pasábamos. Que me agradece infinitamente haberlo recibido este fin de semana yo tan libre de complicaciones (!).
Luego prendo la compu y veo que ha enviado una postal electrónica de lo más linda diciendo que hoy ha caído la primera nieve e inevitablemente se ha acordado de nosotros en Clausthal, donde nieva mucho. Cuando nos conocimos era invierno y yo llamaba el camino de mi residencia estudiantil hasta su casa "the long and winding road" por lo culebrero que quedaba en medio de tanta nieve.
Es como que escuchó todos los maleficios que le estuve mandando anoche.
Ello, yo y super yo en acción.
Ayer estaba con deseos de matar a mi ex (en el sentido figurado, por si aca). Todo empezó por la manyana cuando estuve donde el doctor. Me preguntó si seguía tomando la píldora y le dije que no. Curioso preguntó si quería quedar embarazada y le dije que no; bueno, que sí pero dado que mi novio no compartía mi deseo, decidí terminar con él y en conclusión no necesito la píldora porque ya no hay razón para protegerse. Ahí regresaron a mi mente las veces en las que pensaba en él como un ser descorazonado porque siempre que le tocaba el tema callaba y se ponía nervioso. Cuando yo estaba de a malas lo tomaba como una afrenta, una humillación sin nombre. A veces pensaba que lo hacía porque en el fondo era racista. En fin, llegaba a todas las peores conclusiones que uno pueda sacar en ese momento. Todo eso volvió a mi mente ayer. Y sentí mucho dolor e impotencia. Mucha ira por haberlo recibido, tan tonta yo, este fin de semana que pasó. Y lloré y lloré, mentándole la madre todo lo que pude. Pensé, qué tonta, cómo no me pude dar cuenta que él desde hace ya tiempo no me quería. Por eso se fue a trabajar tan lejos. A fin de cuentas él me motivó a tomar la decisión de separarnos, y la manera tan fría en la que lo aceptó me dolió aún más. Me acosté pidiéndole a Dios que me ayudara a olvidarlo definitivamente.
Hoy me levanté de mejor ánimo. Regreso del trabajo por la tarde y encuentro una carta de él en el buzón. Dice que ha estado viendo el partido GER-ENG y se ha acordado de los partidos que vimos juntos en los pubs irlandeses, de lo lindo que la pasábamos. Que me agradece infinitamente haberlo recibido este fin de semana yo tan libre de complicaciones (!).
Luego prendo la compu y veo que ha enviado una postal electrónica de lo más linda diciendo que hoy ha caído la primera nieve e inevitablemente se ha acordado de nosotros en Clausthal, donde nieva mucho. Cuando nos conocimos era invierno y yo llamaba el camino de mi residencia estudiantil hasta su casa "the long and winding road" por lo culebrero que quedaba en medio de tanta nieve. Es como que escuchó todos los maleficios que le estuve mandando anoche.
Ello, yo y super yo en acción.

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