Ich liebe Deutschland (doch)

Ultimamente he estado preguntándome en qué lugar de este planeta deseo vivir. A decir verdad no lo sé con certeza aún. :-(

Todos estos años estuve evitando irme de vacaciones dentro de Alemania. Contraria a mi costumbre de huir del norte de Alemania mientras pudiera, decidí irme por Semana Santa a una playita del Mar Báltico. ¡Qué maravilla! El haber pasado tan rico en esa playa me ha hecho pensar en las bondades que este país me ofrece y me ha motivado a escribir estas líneas sobre mi vida entre Alemania y Ecuador.

Las últimas veces que he visitado Ecuador me he sentido mal. Siento que no me identifico más con la vida allá. Talvez precisamente fue por eso que hace 8 años agarré mi mochilita y me fui rumbo a la tierra prometida sin saber lo que el futuro me depararía (¡gracias tías mías!). Pero como todo en la vida el vivir aquí implica ventajas y desventajas. Cuando regreso de mis vacaciones en Ecuador siempre me pongo muy triste. El recuerdo de mis padres y mi tío que me despiden en el aeropuerto con lágrimas en los ojos me parte el corazón. Este año incluso lamenté durante algunas semanas después de mi regreso el hecho de que nuestra familia estuviera regada por el mundo. Yo aquí en Hamburgo, mi flaquita en Houston, mi ranita en Tampa, Fofita y mis papis en Guayaquil y la gumbra en Quito. ¿Por qué nuestra familia no puede ser como otras en las que todos sus miembros viven en una misma ciudad o siquiera en un mismo país o por lo menos en un mismo continente? :-/ Pero conforme pasa el tiempo me doy cuenta de que es aquí donde debo estar en este preciso momento. A ciegas seguí mi sueño sin saber qué me esperaría allá en la Alemania que era para mí completamente desconocida. Hoy por hoy me parece que esa decisión viene dando sus frutos.

Ayer conversando con mi mejor amiga le decía que me he dado cuenta de que mi lugar está aquí. Ella, también ecuatoriana, me preguntaba “¿y no quieres regresar a Ecuador?”. Yo le dije que de momento no. Que ultimamente me he dado cuenta de que no me siento a gusto allá. Aquí, en cambio, me siento como pez en el agua. Hay tantas cosas de las que puedo disfrutar aquí. 

Ayer precisamente fui a un podio de discusión organizado por mi semanario favorito Die Zeit. El tema era Green Cities. Se trataba basicamente del desarrollo sostenible en las metrópolis alrededor del mundo de cara al calentamiento global y la sobrepoblación mundial. Los conferenciantes, personajes muy interesantes. Entre ellos estaba por parte de General Electric Carlos Härtel (que en realidad se llama Carlos Jiménez Härtel, pero dado que los alemanes no entienden si Jiménez en su nombre o su apellido optó por llevar solo su apellido materno). Después del evento tuve la oportunidad de conversar con él. Una persona sumamente agradable. Su padre es de Costa Rica. En los años 50 se vino (como yo) a estudiar la uni en Alemania y se quedó. Conoció a su mamá en la uni.
Como es normal él me preguntó qué fue lo que me trajo hasta aquí. Le dije que en realidad fue basicamente la ingeniería mecánica. Yo desde antes de terminar la carrera en Ecuador tenía claro que me quería ir al extranjero (Fernweh). Entonces pensé, solo tengo dos opciones: USA o Alemania. Entre esos dos países la decisión fue fácil. No tenía dinero y los estudios en USA son caros. En cambio en Alemania hace 8 años ir a la uni no costaba. Bueno, sí costaba pero eran cantidades para morirse de la risa. Por semestre yo pagué 92 euros (¡!). Ahora es diferente. Conforme han ido cambiando los gobiernos en los diferentes estados federales alemanes de socialdemócratas a cristiano-demócratas se han ido introduciendo Studiengebühren en las universidades. Me parece que ahora por semestre se pagan alrededor de 500 euros. Ergo: vine en el momento preciso. :-)

Por otro lado me decidí por Alemania por la fama que tienen en ingeniería mecánica. Son los número uno en exportación de tecnología a nivel mundial teniendo aquí los headquarters de Mercedes Benz (Daimler Benz), BMW, Siemens, Volkswagen, Audi, Porsche, etc.

Ahora que menciono a Mercedes Benz, en otro evento organizado por Die Zeit en verano del año pasado conocí a su gran jefe (CEO). Me quedé sorprendida (por no decir enamorada). ¡Qué hombre, Dios! Todo lo que decía me parecía tan sabio. Era una etapa en la que estaba un poco cabreada con los alemanes. En realidad esa es en sí una de las razones que me hace a veces dudar de si este país es el lugar correcto para mí: SU GENTE. Me atrevería a decir que no los quiero. Es complicado quererlos con lo malencarados que son. No son amigables, son fríos, es difícil hacer amigos sobre todo aquí en Hamburgo, su sociedad es excluyente (no solo con los extranjeros, entre ellos mismos son excluyentes), algo de racismo también hay por ahí. No quiero pecar diciendo los alemanes son así. Es falso. Siempre está mal generalizar. Hay de todo como en botica, pero estos 8 años me han demostrado que es difícil llegar a quererlos. Un amigo italiano me decía que tenía el mismo problema. “Uno no puede llegar a quererlos, Micaela. Talvez te pueden llegar a caer bien pero hasta ahí nomás”, decía. Tienen una manera de interactuar con los demás que aún después de 8 años me sigue sorprendiendo desfavorablemente. Soy muy frontales. No conocen lo que significa “tacto”. Nunca nadie les enseñó. Tampoco conocen lo que significa cordialidad. No digo: malencarados (puro malenca como decía Valerita). Son varios los alemanes que en algún mal momento mío o después de una mala noche me han dicho lo siguiente: du siehst fertig aus (Te ves acabada). Ah, muchas gracias. Como si no lo supiera ya, tiene que venir un idiota a decírmelo en la cara, jaja! Al comienzo lo tomaba a título personal. Ahora comienzo a entender que así son ellos: tontos en el trato.

Volviendo a Benz, en ese evento conocí como decía a Dieter Zetsche, el CEO de Daimler Benz. Y con cada frase que decía me sorprendía yo más y más. Un alemán de mundo que en ningún momento soltó alguna frase arrogante (bien hubiera podido darse el lujo dada la posición que tiene). Todo lo contrario. Decía cosas tan sabias. Se trataba de un conversatorio el domingo después de la derrota de Argentina ante Alemania 4:0. ¡Qué rabia! ¡Cómo fueron a perder así! El moderador del conversatorio (Josef Joffe) estaba de lo más feliz y abrió el evento diciendo “¡bienvenidos al domingo más bonito del año!” y yo que comía mierda. Comenzaron hablando del partido. El uno burlándose de los argentinos y el otro llevándole la contraria. Joffe dijo que Schweinsteiger y Lahm dijeron antes del partido que no se dejarían provocar por los arranques temperamentales de los argentinos. Zetsche dijo “es una maniobra usual el desmoralizar al equipo contrario antes del partido pero no estoy de acuerdo conque hayan generalizado diciendo argentinos. Debieron haber dicho la selección argentina”. 
Luego comenzaron a hablar de Benz, de la Elektromobilität y en una de esas mencionaron el asunto de la falta de qualifizierte Arbeitskräfte (mano de obra calificada) en Alemania. Zetsche dijo “el problema básico radica en nuestra educación. Es muy triste que en Alemania la gente que no tenga recursos tenga muy pocas posibilidades de llegar a la universidad. En cambio un niño que nace en una familia de Akademiker va a terminar aunque no quiera convirtiéndose en un Akademiker también.” Resumió en una frase a lo que yo me refería cuando decía sociedad excluyente. No digo? Cada frase que decía entraba en mi cabeza y me hacía pensar ¡me caso contigo, Dieter! Mientras él seguía hablando pensaba “tienes que hablarle, tienes que hablarle”. Efectivamente después del conversatorio me le acerqué.

-         Buenas tardes - le saludé cordialmente.
Se volteó hacia mí y me dijo muy sonreido:
-         Muy buenas tardes.( :-) )
-         Quería sobre todo agradecerle por lo interesante de la conversación - acoté.
-         De nada. Muchas gracias a Ud. por haber asistido. (Oh mein Gott!)
-         Quería preguntarle. Yo vengo de Ecuador y no conozco mucho cómo se ha desarrollado el mercado para Daimler en Latinoamérica. ¿Qué hace de momento Daimler en esa región?
-         Tenemos dos plantas muy importantes. Una en Sao Paulo y una en Buenos Aires. Nos dedicamos basicamente a la producción de camiones y buses. Yo mismo he vivido por un tiempo en ambas ciudades, 2 años en Sao Paulo y 1 en Buenos Aires. Hermosas ciudades.

Ya no recuerdo qué más dijo. Lamento no haber tenido a la mano una tarjeta de presentación. Da igual a estas alturas. Pero me alegra mucho que me haya animado a hablarle. Él me demostró en un momento muy clave que vale la pena estar en Alemania porque hay gente como él. Puede que la mayoría de los alemanes que he conocido hayan sido secos y malencarados pero él borró en ese momento todo mal recuerdo y me hizo pensar “¡qué bella es Alemania!”. GRACIAS DIETER!


Lo mismo me pasó ayer con Härtel. ¡Qué hombre más interesante! Él es Maschinenbauer como yo. Ahora dirige el departamento de investigación global de General Electric en Munich. Como de momento la situación está mal en mi empresa he estado pensando que no estaría mal ir buscando otro trabajo. ¿Por qué no en Munich con GE?
Volviendo a la conversación de ayer con mi amiga, ella me decía que lamentaba que yo no pensara en regresar a Ecuador. “Si todos los ex patriots pensaran como tú nadie hubiera fundado el primer canal de televisión en Ecuador”. Cierto, ¿no? ¿Por qué no vas y te metes en la política?, me preguntó. Es que no me gusta como se lleva la política en Ecuador. Pero por eso te toca ir a cambiarla. Es muy difícil. Ir a cambiar la mentalidad de la gente. Uf! Pero mira que ahora está Correa. Sí. A mí Correa me agrada. Es como nosotras. Salió a estudiar al extranjero y regresó a contribuir con su granito de arena al cambio para bien del país. ¿Por qué tú no? Ay, no sé. Es que la gente allá... Mira, yo confío en Correa pero él está rodeado de lameculos. 

Entonces llegamos a la conclusión de que tenemos que regresar a Ecuador a ayudar a Correa desde el gabinete. A continuación nuestra sugerencia para su nueva formación:

Ministerio de Industrias: mi persona y mi tío Manungo
Ministerio de Gobierno: el abogado (aunque supongo que prmero muerto antes que trabajar para Correa, jiji)
Ministerio de Cultura: Lirita, la gumbra y la flaca
Ministerio de Energía y Minas: Santiago
Ministerio de Economía: Mauricio
Ministerio de Educación: mi mamita
Ministerio de Agricultura: mi papito
Ministerio de Justicia: Estefa
Ministerio de Salud: Valerita, la Pilli y mi tía Cecy
Ministerio de Finanzas: la Sofy
Ministerio de Turismo: mi querida tía Lucy

Soñar no cuesta nada, ¿no? :-)

En conclusión: Ich liebe Deutschland doch pero como dice la canción Yo no sé mañana. Me encantaría contribuir a mejorar mi país pero creo que en este momento desde aquí puedo alcanzar más que en el mismo Ecuador. 
Ich liebe dich doch, du Idiot, aber Ecuador auch. Ahhhh!

PS: Además de ministro de agricultura mi papi será el asesor de relaciones públicas de Correa para que le enseñe lo mucho que podría alcanzar si no fuera tan cascarrabias e impulsivo como es.

Comentarios

Chivita mee mee ha dicho que…
Interesante tu post, a mi me pasa algo parecido, pero bueno a mi me quedan 3 años de carrera mientras tanto me pienso si volver o no.
un saludo
edgar ha dicho que…
interesante articulo


mica me puedes dar tu correo
alejandra, la gumbra ha dicho que…
Me encanta tu idea!!! Y no te preocupes contigo o no, entra entre mis aspiraciones en unos cuantos años trabajar para el Ministerio de Cultura, A QUE LO HAGO, A QUE LO HAGO!!!

Mi misho jaibo, me encantaria tenerte mas cerca. Pero mira, se me ocurre, ya que dices porque no estamos por lo menos todas en un mismo continente, pues mija, que le pareceria Brasil o Argentina, justo donde hay plantas de Mercedes Benz, ah, ah??? Pienselo mijita!

LA AMO
Micaela Delgado ha dicho que…
Gracias por sus comentarios!
A propo Correa, al pobre le fue mal el finde. Primero anunciando con bombos y platillos otra "victoria aplastante" para luego darse contra la pared. Tal como luce la tendencia después de escrutados más del 50% de los votos, parece que el no va a ganar en las preguntas 4 y 9. Espero que el presi acepte este revés (porque es un revés aunque él se empenye en decir que no) para reflexionar sobre la absurda manera que tiene él de tratar a la gente que no piensa como él.

Gumbra, fuerza! Yo también te amo!

Un abrazo!

Micaela
Recien leo tu post mica! he estado perdida del mundo bloggero ultimamente. Gracias por ese Ministerio eh jaja. Acá te admiramos mucho, y no es nada descabellada la idea q tienes de meterte en la política, pero primero debes hacer algo grande por allá, formarte en política, saber de gobernabilidad, de modelos de gobierno, de mediacion, de muchas cosas que necesitamos de un político. Arriba sa' jaiba!

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