Otra vez no se pudo
Todos los años a comienzos de diciembre se lleva a cabo el torneo de fútbol de la empresa. Este año no fue la excepción. El viernes 3 de diciembre pude jugar mi cuarto torneo de fútbol en Conergy. Lo especial de este torneo es que en la cancha siempre debe estar como mínino una mujer (debe haber cinco jugadores en total). Para que siquiera estorbe, como decía un amigo.
Participamos nuevamente como “Equipo Eléctrico” y nuevamente nos quedamos con las ganas de clasificarnos a la segunda ronda. ¡Caracho! Tengo que reconocer que no estuve tan bien como hubiera querido. Me faltó condición. Yo de por sí no puedo dominar el balón. Mi especialidad es quitar la pelota. Pero para eso hay que estar en todas y ese fue precisamente el problema. En los primeros partidos, que duran tan solo 10 minutos (que en realidad es suficiente porque es una sacadera de madre, eh?) estuve floja, no corrí mucho. Sólo en el último partido sentí que di todo de mí. Pero no bastó.
Jugamos 12 equipos en total. Nos repartimos en 2 grupos de a 6. De cada grupo clasificaban sólo los dos primeros. Yo pensé que nuestro grupo era fácil, pero al final no fue así. Comenzamos bien. Ganamos los dos primeros partidos. Cabe recalcar que esos dos rivales fueron relativamente fáciles (Gallier mbH y Bio Biters). Lamentablemente tuvimos la mala suerte de que después de esos dos primeros partidos hubo una pausa de media hora respectivamente. Mucho tiempo. Nos tocó jugar el tercer partido contra los Empire Kickers. Nos hicieron pedazos. Una goleada de 5:1 nos propinaron. Uf! Luego pausa de 10 minutos y a jugar contra los colegas de Voltwerk self. Pudimos ganar, aunque fue con las justas (3:2). 10 minutos de pausa y nos enfrentamos a nuestro último rival: Mounting Monsters. Los colegas vinieron expresamente de su fábrica de perfiles de aluminio en Rangsdorf, cerca de Berlín, para participar en el torneo. Ya sabíamos que era el rival más difícil pero igual entramos a la cancha con gran motivación de clasificar a las semifinales. Necesitábamos obligatoriamente una victoria para lograrlo. No estuve en la alineación inicial. Nuestro entrenador Paul (importado exclusivamente desde Irlanda, jeje) trataba de advertirles a los muchachos segundos antes del pitazo inicial que los monstruos atacarían desde un comienzo. No parecieron entenderle. En efecto se dio el pitazo incial y, ¡plúm!, se vino el primer gol en contra. Oh Gott! Segundos después llegó el segundo gol. OH NEIN! Mal comienzo. Pero no importó. Enseguida comenzamos a descontar. Dos minutos después entré yo. Le pudimos dar vuelta al partido. Gracias a Torben, Markus y Bernd nos pusimos 2:4. Minutos finales. Los monstruos no daban su brazo a torcer. Minutos de angustia se vivían en nuestra área. Salí otra vez y entró Britta en mi lugar. Otro gol en contra, fuck! 3:4. Llegó el último minuto. Se vivía un verdadero arroz con mango y no podíamos sacar la pelota de nuestra área. Cuando en eso pasó lo inevitable. Tiro al arco. Britta contuvo la pelota con su mano sobre la línea de gol. Cualquiera habría pensado tiro penal, pero no. El árbitro decretó gol porque dijo haber visto la pelota más allá de la línea de gol. Pitazo final y final del sueño. De nada sirvió reclamar. “Aber das war kein Tor!!!”. Esta vez tampoco pudimos clasificar. Verdammt! Siempre terminamos de terceros en el grupo. A diferencia de otras ocasiones esta vez sí estuvo bien cerca. Arghhh!

Comentarios
saludos
Fue divertido pero sigo un poco lesionada desde entonces. Creo (ya no lo recuerdo bien para ser sinceros) que un balón me dio en el pecho. Me duele el seno derecho. :-( Ni modo. Esos son los gajes del oficio.
Gracias por visitarme! Han pasado tantas cosas en la segunda mitad el anyo que no me ha dado tiempo de escribir. Ahora que me voy de vaca me tomaré tiempo para escribir unas cuantas cosillas.
Un abrazo desde la nevada Hamburgo!
Micaela