Qué pequeño es este mundo...
Son increíbles las cosas que me pasan. Anoche me fui a comer a la Hofküche que es donde Andrés organiza cada tres semanas “Te cocino algo rico”. En este evento se ofrecen platos típicos ecuatorianos como cebiche, seco de pollo, llapingacho y así por el estilo.
Andrés es guayaquileño. Siempre organiza eventos similares en Hamburgo. Creo que vive aquí hace más de 10 años. Al llegar noté que había otros guayaquileños en el lugar. El acento guayaco es único y se identifica de inmediato. Un chico que estaba de mesero captó mi atención en un comienzo. “A este lo conozco” pensé para mis adentros. En fin. Seguí con la conversación, degustando un rico llapingacho y de paso viendo el partido HSV-Werder Bremen por la semifinal de ida de la copa UEFA.
Ya al querer irnos pedimos la cuenta y se nos acerca el mesero en cuestión para dárnosla. Al sentarse en nuestra mesa para sacar las cuentas me dice un tanto intrigado:
- Oye, yo te conozco de algún lado.
- De verdad? Al verte pensé lo mismo- le contesté. – Eres guayaquileño?
- Sí. Osea mitad guayaco mitad argentino.
- Cómo te llamas?
- Isidro.
"Queeé? No puede ser" pensé. No es la cara de Isidro.
- Tú eras amigo de Sebastián? – pregunté un tanto confundida.
- Sí. Mejor dicho, es mi primo. Por qué? Tú tuviste algo con él?
- No. Yo no tuve nada con Sebastián. Yo tuve algo con Isidro – le dije muerta de la risa.
- Qué? Nosotros tuvimos algo? – me dijo un poco ruborizado.
- Yo tuve algo con un Isidro pero creo que no eras tú. No te reconozco. Era otra cara. Eres hermano de Anahí?
- Sí! Pero claro que soy yo el que dices. No existe otro Isidro que sea amigo de Sebastián y hermano de Anahí.
Mirá vos! El mundo es un pañuelo. Resulta ser que la cara de Isidro ya se había borrado de mi memoria. Sólo logré retener el hecho de que nos hubiéramos besado alguna noche hace fú (cuándo habrá sido? 95? 96?) y su peculiar nombre. Mi prima le llamaba de cariño Isidro Ayora. El chico vive hace 13 años en Hamburgo. Está casado y tiene dos hijos.
No entiendo cómo es que todos estos guayacos vienen a dar a Hamburgo. Creo que ellos vinieron desde un comienzo acá, a diferencia de mi persona. Yo llegué primero a CLZ y luego vine por esas cosas de la vida a vivir a Hamburgo.
Isidro se alegró mucho de verme. Yo también, para qué. Nos hemos reido un montón.
- Así que nosotros vacilamos, qué bestia!- dijo, sin terminar de sorprenderse.
- Isidro, la verdad es que nunca pude olvidarte! Jaja!
- Oye, no? Qué hubiera sido si hubiéramos seguido juntos.
Me contó además que intentó regresar a vivir a Guayaquil, pero no lo soportó. Estuvo viviendo unos meses allá pero se sintió forzado a regresar a vivir a Hamburgo. El ya conocido conflicto que vivimos algunos inmigrantes.
Coincidencias en Pascuales!
Andrés es guayaquileño. Siempre organiza eventos similares en Hamburgo. Creo que vive aquí hace más de 10 años. Al llegar noté que había otros guayaquileños en el lugar. El acento guayaco es único y se identifica de inmediato. Un chico que estaba de mesero captó mi atención en un comienzo. “A este lo conozco” pensé para mis adentros. En fin. Seguí con la conversación, degustando un rico llapingacho y de paso viendo el partido HSV-Werder Bremen por la semifinal de ida de la copa UEFA.
Ya al querer irnos pedimos la cuenta y se nos acerca el mesero en cuestión para dárnosla. Al sentarse en nuestra mesa para sacar las cuentas me dice un tanto intrigado:
- Oye, yo te conozco de algún lado.
- De verdad? Al verte pensé lo mismo- le contesté. – Eres guayaquileño?
- Sí. Osea mitad guayaco mitad argentino.
- Cómo te llamas?
- Isidro.
"Queeé? No puede ser" pensé. No es la cara de Isidro.
- Tú eras amigo de Sebastián? – pregunté un tanto confundida.
- Sí. Mejor dicho, es mi primo. Por qué? Tú tuviste algo con él?
- No. Yo no tuve nada con Sebastián. Yo tuve algo con Isidro – le dije muerta de la risa.
- Qué? Nosotros tuvimos algo? – me dijo un poco ruborizado.
- Yo tuve algo con un Isidro pero creo que no eras tú. No te reconozco. Era otra cara. Eres hermano de Anahí?
- Sí! Pero claro que soy yo el que dices. No existe otro Isidro que sea amigo de Sebastián y hermano de Anahí.
Mirá vos! El mundo es un pañuelo. Resulta ser que la cara de Isidro ya se había borrado de mi memoria. Sólo logré retener el hecho de que nos hubiéramos besado alguna noche hace fú (cuándo habrá sido? 95? 96?) y su peculiar nombre. Mi prima le llamaba de cariño Isidro Ayora. El chico vive hace 13 años en Hamburgo. Está casado y tiene dos hijos.
No entiendo cómo es que todos estos guayacos vienen a dar a Hamburgo. Creo que ellos vinieron desde un comienzo acá, a diferencia de mi persona. Yo llegué primero a CLZ y luego vine por esas cosas de la vida a vivir a Hamburgo.
Isidro se alegró mucho de verme. Yo también, para qué. Nos hemos reido un montón.
- Así que nosotros vacilamos, qué bestia!- dijo, sin terminar de sorprenderse.
- Isidro, la verdad es que nunca pude olvidarte! Jaja!
- Oye, no? Qué hubiera sido si hubiéramos seguido juntos.
Me contó además que intentó regresar a vivir a Guayaquil, pero no lo soportó. Estuvo viviendo unos meses allá pero se sintió forzado a regresar a vivir a Hamburgo. El ya conocido conflicto que vivimos algunos inmigrantes.
Coincidencias en Pascuales!

Comentarios
LOLA CIENFUEGOS
Karina, como bien se dice "Dios los cria y ellos se juntan". En este caso, nos volvimos a juntar.
Ika, creo que tienes razón. La mayoría de ecuatorianos que me he topado aquí son guayacos. Aquí en Hamburgo hay harstho milagrenyo.
Un abrazo para todas!
Micaela
LA SINCERIDAD Y LA INGENUIDAD SON ATRIBUTOS Y NO FALTAS EN EL SER HUMANO.
TROPEZAR VARIAS VECES CON LA MISMA PIEDRA SI LO ES...Y UNA MUY GRAVE , TU LO SABES.
EL PROBLEMA ES QUE HACES UNA MALA LECTURA DE TU VIDA SENTIMENTAL, DEBES DEJAR DE PENSAR QUE ES UN ERROR ACTUAR DE ESA MANERA.
LOS SENTIMIENTOS NO SE GOBIERNAN CON LA RAZÓN.... SIGUE ADELANTE QUE LO TUYO LLEGARÁ CUANDO MENOS LO ESPERES Y ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA.
LOLA CIENFUEGOS
Un abrazo dese Hamburgo!
Micaela